Retomamos nuestra visita a la fantástica mansión y esta vez, con un claro propósito: analizar minuciosamente el sinfín de pequeños objetos y detalles que omitimos en el primer contacto. Dejamos de lado el angular y nos centramos en el macro para recorrer palmo a palmo, los rincones de las habitaciones. Las primeras y gratas sorpresas no tardan en aparecer: botellines, colonias, licores...
Un regalo a nuestros sensores que no salen de su asombro ante tantos tesoros escondidos.
Galería de La Mansion De Las Sombras
Fruto de la casualidad o del destino, un día repleto de decepciones y frustraciones nos condujo a los pies de la imponente mansión. Rodeada de una amplia parcela y sembrada con todo tipo de utensilios a cual más arcaico, observamos que aunque recientemente clausurada y tapiada a más no poder, dos entradas nos invitaban a entrar. Un interior compuesto por cuatro plantas, enormes habitaciones con detalles olvidados, objetos y libros con décadas a a sus espaldas, así como bodegas con barriles y herramientas varias. Al final y por culpa del tiempo, nos despedimos con ganas de volver y retratar todo aquello que se nos escapó.
Galería de La Mansión De Las Sombras.