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30 de abril de 2018

Deprelivm I

Pasajes a la eternidad.
Último viaje.



































Puntos y fugas de la sin razón.



































Con vistas al olvido.



































Trances y delirios.

10 de marzo de 2018

Manicomio V

Obsoletum cumple una década. Hace diez años, en los primeros años del nacimiento del Urbex. 
Durante estos años, hemos visitado lugares de todo tipo, en distintos países y lo más importante, con grandes exploradores. Personas que con diferencias y formas de pensar muy distintas, están unidas por un lazo invisible e irrompible; la pasión por los lugares abandonados, dejados u olvidados.
Desde aquí, agradecer a todos los que en algún momento habéis seguido el blog y aquellos que, habéis utilizado Obsoletum como punto de encuentro a través de los lugares publicados.

Gracias a todos!!!

Entramos en territorio de humedades...


Baños de luz

Improntas del sufrimiento



Nadie volverá a buscarla...

El olvido es impaciente

Descansando hasta la eternidad

26 de febrero de 2017

Resurrection Hospital

No hay rumbo, no hay señales, sólo arritmias que perecen en los ecos del silencio... Palpitar del tiempo que atrapan las paredes marchitas bajo mantos húmedos y gélidos. Son las sombras, trampas del averno, que conducen a un viaje sin retorno hacia el infame Resurrection Hospital.

31 de diciembre de 2016

Medical Encounter Parte II

Abrumadores cánticos envuelven con un gélido abrazo al último destino de los sin razón; la irónica certeza de la ignorancia, a cual más confusa. Son pasos, son rítmicas pulsaciones dentro del corazón de la bestia, son conjeturas fruto del terror y el miedo, las que ordenan y orquestan el fatídico destino de los que allí moraron...

Galería de Medical Encounter Parte II

31 de octubre de 2016

Utopic Hospital

Azar y esfuerzo componen la entrada de hoy. Muchas lunas han pasado desde que rozando la obsesión, regalábamos días enteros tras las sutiles pistas del hospital. Historias y bulos, formaban leyenda de investigadores de lo inexplicable y todo apuntaba a un mismo punto... a una coordenada maldita para aquellos que, con más temor que ganas, entrarían en los dominios de Utopic Hospital. 

Galería Utopic Hospital

30 de agosto de 2016

Renegatum Hospital


Secuelas de la desidia pueblan los grises parajes de Renegatum. En un tiempo ya olvidado, orgulloso icono de la medicina en vanguardia . Hoy, apenas un suspiro y estertor... canción triste y melancólica.

La historia se repite en una constante invariable e inflexible: el vandalismo y la apropiación indebida no perdonan...

Galería de Renegatum Hospital

29 de noviembre de 2015

Insidius Hospital

5:30 de la mañana. Las alarmas de nuestros móviles se unen en un despertar épico en un húmedo viernes del mes de octubre. Se solapan melodías y tonos acompañados del errático y torpe movimiento en busca de la tecla que acabe con el sufrimiento. Alguno de nosotros con sobrehumano esfuerzo enciende la luz de nuestro "zulo".

Hace tan sólo unas horas, no podíamos dormir de la emoción que nos embargaba. Hace tan sólo unas horas, llegábamos Unai y yo con más de mil kilómetros a nuestras espaldas.
Nuestro anfitrión, Leone se había encargado de procurarnos techo y cama en un diminuto y minimalista hostal en pleno centro y que por unas horas, se había convertido en el "Headquarter" del K.G.B. Nuestro objetivo: la incursión e infiltración en la centenaria escuela de medicina.
Como en muchas ocasiones, nos lo jugábamos todo a cara o cruz, a todo a nada. Al parecer y por las noticias, estaba abierto y al decir abierto, me refiero a abierto de par en par. Como siempre, corríamos el riesgo de "fail", pero quien no arriesga, no gana.
El día anterior, Leone se encargó de la prospección y nos corroboraba que si bien, habían zonas sin vallas con acceso al perímetro, la puerta principal parecía cerrada... la suerte está echada.

6:00 Desayuno breve y en poco más de diez minutos estamos aparcados en la zona con cámaras en ristre. Efectivamente, hay zonas sin ningún tipo de valla y el acceso al patio es fácil, pero la puerta da a una avenida que aún a estas horas, hay tráfico. Para más inri, unos cuantos chavales se atrincheran en un portal a tan solo veinte metros de nosotros. Hay que coordinar bien, se trata de entrar de forma totalmente imperceptible.

Primero accede Leone. Cruza el perímetro raudo y en silencio, quedan tan sólo unos metros para alcanzar la puerta y despejar dudas... ¡eureka! la puerta está entornada y diez segundos después, Leone, Unai y yo estamos en las entrañas del monstruoso hospital.

Tras cerrar la puerta, nuestra vieja compañera la 
oscuridad nos acompaña en un mortecino silencio. Desplegamos trípodes, frontales y algún que otro cachivache alojado en la zapata. Leone se toma su tiempo, es el más desfavorecido en cuanto a peso se refiere; no sólo lleva su réflex, también la videocámara "pro" con unos cuantos quilos de más descansando en su hombro.

Por norma, una de nuestras directrices es el silencio. Se trata de entrar y salir en silencio. De respetar accesos, sin profanar contenido y continente, sin dejar improntas de ningún tipo, dejando las cosas tal y como estaban, para aquel que llegué detrás de nosotros, pueda disfrutar y fotografiar por igual. Pero nuestro silencio es algo más... es un seguro para la propia integridad del explorador; siempre es mejor escuchar a ser escuchado y aquella madrugada no fue una excepción.

A punto de empezar a subir por la escalera, empezamos a oír voces y por las miradas que cruzamos, no era un brote de esquizofrenia. Se oían voces que bajaban y bajaban rápidas, cada vez con más claridad. Instintivamente lo primero que hicimos fue apagar luces y entrar en un debate de qué vía tomar: ¿salimos o nos escondemos? Sólo unos segundos nos separan del inminente encuentro y la conclusión es esperar. Encendemos nuevamente linternas y justo en ese instante dos chavales giran en el último descansillo de la escalera, los haces de luz se cruzan y se hace el silencio.

Al vernos, saludamos con cordialidad a lo que devuelven el saludo. Ven nuestras cámaras y asocian que somos parapsicólogos en busca de fantasmas, cazadores de misterios del más allá o algo aún más disparatado. Aclarado el motivo y objeto de nuestra visita, finalmente abandonan el edificio no sin antes desearnos suerte.

A partir de aquí, las fotografías toman el relevo y pasan a ser las protagonistas del reportaje de hoy. Ante todo pedir disculpas por la calidad de las mismas. Y me refiero a la calidad en general, encuadre, enfoque, luz, etc... La mayoría de ellas se tiraron en total oscuridad, sin nada más que una linterna barriendo cada estancia, cada pasillo, cada rincón del anciano edificio. Instantáneas capturadas a ciegas, sin distinguir apenas el punto de enfoque. Fotos que podríamos catalogar como documentales gráficos. Repito, mil disculpas y espero que al menos está introducción compense.

Un saludo.

6 de octubre de 2013

Purgatvm

Llegamos a un paréntesis en nuestra incesable búsqueda del olvido, traspasando el umbral de los dominios de la bestia... Desdichados incautos, no hay vuelta atrás e irremediablemente quedarán atrapados en sus entrañas, entrando en una espiral de sensaciones sin igual; desorientados, retroalimentados y empujados de forma visceral, a congelar en la memoria cada estancia, cada detalle, cada impronta en el recuerdo, para finalmente, abandonar los reductos de Purgatvm, el cancerbero del averno.
Galería de Purgatvm

1 de septiembre de 2013

Pain And Lost

Agonizante en el sepulcro de las sombras, yace la mano del verdugo, solitaria y abandonada entre ecos del silencio... susurro de la nada y del todo, abrigo del olvido y cónyuge de la mortecina humedad... heraldo del óbito. Nos encontramos en la morada del dolor, del sufrimiento y la memoria.
Galería de PainAndLost 

18 de marzo de 2013

Medical Encounter Parte I

Mimetizados con sus grises y ocres vestiduras, nos adentramos en un viaje sin retorno a través de décadas en el olvido del pasado más contemporáneo. Quedaron atrás, las pequeñas improntas de caprichosas formas, que componen parte de un cuadro repleto de desechos, salpicado por trazas de polvo y telarañas, actor y publico en este acto. Bañados por las cálidas luces del ocaso, se hace obsesivo el delatar entre tanto caos a nuestros protagonistas, moradores de las sombras y mudos observadores de nuestros pasos. 

Galería de Medical Encounter I

15 de enero de 2013

The Journal of Psychiatric

Inhóspitos pasillos, suelos desgarrados por el paso del tiempo y la impasible humedad... marchitas paredes; pilares de decrépitos techos que parecen derrumbarse sobre nuestras cabezas... Todo ello conduce a nuestra primera entrada del año para presentaros "The Journal of Psychiatric".

Agazapado como un titan en oscuros y poblados bosques, el edificio aún exhala dolor, sufrimiento y lamentos por sus ventanas, llegando a través de la brisa hasta nuestros oídos... intentando advertirnos de lo que allí se esconde, lo que allí nos aguarda. Ya en su interior, entramos en un bucle de sorpresas y secretos desvelados, encontrando todo tipo de improntas en forma de objetos mimetizados entre la desidia. Larga noche nos esperaba, dentro de nuestros sacos y con el incesante silbido del aire al entrar por los innumerables resquicios y ventanales. Visitantes madrugadores que en los pisos inferiores, parecían anunciar sus intenciones y rompían en miles de fragmentos el sueño reparador...

Galería The Journal of Psychiatric

29 de agosto de 2012

Paliatvm


Encrucijada del ayer del hoy y del mañana, la senda del destino guía nuestros pasos a través de parajes desolados, castigados por el hipócrita progreso y bienestar y que de forma irremediable, tiene su última estación en el exilio de Paliatvm. Viaje repleto de mensajes en forma de ecos atenuados por el tiempo y matices que estampan los muros cruelmente lacerados... próxima parada PALIATVM.

30 de mayo de 2012

Sumisum

Inmersos en el narcótico sueño del pasado, una vez más cruzamos el umbral del tiempo. Acechados por entidades exiliadas a húmedos espacios, sombríos y carentes de vida, el desolador paraje parece querer mostrarnos atisbos de un apogeo olvidado... intentando impregnar detalles y espacios hasta componer un modelo compuesto por luz, sombra... dicha y dolor.

10 de diciembre de 2011

Cruzio, la maldición de Hipócrates

Ocaso de sufrimiento, reencuentro de creencias olvidadas en el amargor del adiós... dejando el mundo terrenal en silencio, humillado y apagado por los narcóticos que, con sutil maestría, esconde el arcaico y oscuro miedo al más allá. Este pasaje, con inéditas instantáneas para el autor, intenta plasmar el fantasmagórico entorno que, bajo el crujir de nuestros pasos, inducía a huir prestos del miedo irracional...
Galería de Cruzio, la maldición de Hipócrates.

3 de agosto de 2011

Morgue

Reencontramos temores arraigados a los instintos más básicos de ser humano... miedos olvidados en el abismo del alma y en eterna cruzada entre el raciocinio y la consciencia de nuestra mortalidad. El amargo perfume del óbito, envuelve nuestros sentidos, haciendo crecer nuestra innata curiosidad, guiando nuestros pasos a través de pasillos, salas, quirófanos y finalmente... La Morgue, última estación.

18 de julio de 2011

Toxic

 
Visita casi olvidada a este centro de desintoxicación prácticamente diáfano y con una atmósfera cuando menos, inquietante. Con acceso complicado, sufrimos una baja en el equipo tras un desafortunado "incidente geológico" al entrar. Pocos detalles quedaban para ser retratados y la ansiada sala de curas que prometía un digno reportaje, brillo por su ausencia... lástima.

8 de julio de 2011

Bucolicum Sanitas


Perdidos en la inmensidad de la sierra, vestida con su blanco manto emerge la estructura del complejo... Bucolicum Sanitas como buen anfitrión, desencaja sus mandíbulas para engullirnos con avidez en sus frías entrañas. Pasillos, escaleras, ascensores, rodean e intimidan al irrespetuoso explorador, mostrando sus heridas en forma de grietas y dejando escapar gemidos de dolor a través de sus pórticos y ventanales...
Galería de Bucolicum Sanitas

23 de noviembre de 2010

El Siniestro Doctor "M"


Bienvenidos al último reducto de angustia, dolor y suplicio... Paraje sembrado de profundos sentimientos de congoja, extrañas sensaciones que envueltas en un halo de polvo y telarañas, nos rodean con mortal silencio... Las pequeñas estancias del centro médico, custodian utensilios y elementos aletargados que yacen en los rincones más sombríos y gélidos esperando a que alguien los despierte...
Galería de El Siniestro Doctor "M"

6 de octubre de 2010

Sanitarium - Obitus

Dolor y espacios muertos. Eco de nuestras pisadas rompiendo el silencio del ayer, del hoy y del mañana. La fría mañana nos envuelve con un invisible pero gélido frío glaciar. El transcurso de los minutos invitaba paso a paso, a descubrir rincones tímidos, sombríos, carentes de vida, en espera a que alguien les dedique una mirada de interés. Una vez más, nos dejamos arrastrar por las sensaciones que nos rodean y el indiscreto objetivo de las cámaras se entrega de forma irremediable a todos los detalles que decoran cada estancia...
Galería de Sanitarium.

30 de septiembre de 2009

Vexin Sanatorium



A partir de este reportaje, comienza un capítulo de nuevas entregas y de nuevas visitas en tierras galas. Un compendio de siete días de aventuras, desventuras y anécdotas que sirvieron sin duda, para forjar nuestro espíritu de exploradores del olvido. Más de 3.500 kilómetros rodeando Francia y casi traspasando las fronteras de Bélgica o Luxemburgo.



VEXIN SANATORIUM

Personalmente, los hospitales, clínicas o sanatorios son por excelencia, los enclaves que más me llaman la atención. Bien por sus espacios, como por su historia, que parece quedar impregnada entre sus muros. Éste sin duda, era uno de los objetivos más anhelados por la grandiosidad e inmejorable entorno. Vandalizado y grafiteado a más no poder, seguía transmitiendo mensajes e imágenes del pasado, permitiendo entrar en estados de trance con el armonioso sonido de la naturaleza.


Las inacabables escaleras que nos trasladaban a las distintas plantas.


Pasillos expectantes que arrojaban la difusa luz desde sus habitáculos.


Habitaciones desoladas, que con angustia han sido mudas espectadoras de la metamorfosis de sus muros.


Sombrías escaleras que nos escupen planta tras planta.


Vegetación, naturaleza y hormigón se fusionan en una composición de matices y contrastes.


Detalles que no pasan desapercibidos ante nuestros ojos, aportando texturas y ocres colores.


Viejos objetos aún a la espera de ser visitados, con una misión ya olvidada...


Finalmente, cruzamos el último pórtico para dejar atrás dolor, sufrimiento y muerte en estado puro.

Galería de Vexin Sanatorium