
Rescatado del baúl de los recuerdos, nos llega la entrada de hoy. Visita obligada e irrenunciable de los vestigios de la construcción y que nos transmite aires de soledad y ecos del silencio.
En nuestro recorrido, se mezclarán con amargo sabor, esencias de humedad, polvo y óxido, creando caprichosos bodegones... y espacios poseídos por los demonios de la desidia.
Galería de Detrimentum
Muy buenas fotografias, aunque para mi gusto demasiado pocas, me cuesta hacerme la idea de aquel lugar recóndito...
ResponderEliminarJeje gracias, es cierto que son pocas y algunas de exteriores las he omitido.
ResponderEliminarUn saludo.
Yo siendo un poco egoista me hubiese gustado un poco mas de reportaje,magnificas fotografias.
ResponderEliminarsaludos.
Bueno, prometido que para el próximo tendréis un montón!!!
ResponderEliminarGracias y un saludo.