
Rescatado del baúl de los recuerdos, nos llega la entrada de hoy. Visita obligada e irrenunciable de los vestigios de la construcción y que nos transmite aires de soledad y ecos del silencio.
En nuestro recorrido, se mezclarán con amargo sabor, esencias de humedad, polvo y óxido, creando caprichosos bodegones... y espacios poseídos por los demonios de la desidia.
Galería de Detrimentum












